Nuestros Novios

¿Quién dijo que en una boda civil no hay emoción? Eso es porque no conocen a Fran. Un maestro de ceremonias a quien, si algo le sobra, es sensibilidad. Elaboró un guión con muy buen gusto. Hubo lágrimas de emoción y de alegría, algo que nunca olvidaremos. Fran forma parte de nuestra vida. Y ojalá que cuando celebremos un bautizo civil o los 25 años de casados, podamos contar con él para seguir compartiendo alegrías.

Vicente y Alicia

¡Qué fácil hizo lo difícil! En un día de nervios y emociones a flor de piel, Fran contribuyó desde el primer momento a templar la situación e hizo que todo fluyera con naturalidad. Condujo la ceremonia con mucha profesionalidad (cómo se nota el oficio de periodista ante las cámaras).  En su discurso hubo mucho sentimiento y emoción. Aquel día todos quedamos maravillados con sus palabras.

Lluís y María Jesús

Fue una ceremonia perfecta. Fran, como maestro de ceremonia, supo darle el tono solemne y a la vez alegre que buscábamos. Transmitió emoción en cada una de sus palabras. En definitiva, hizo que el día de nuestra boda se cumpliera nuestro sueño, y nos ayudó a compartirlo con nuestra familia y nuestros amigos.

Miguel y Rocío

Formaste parte importante del día más bonito de nuestras vidas. Fue una ceremonia perfecta, como habíamos deseado, salió todo genial y nos hiciste estar muy a gusto y eso es de agradecer. Nos emocionamos mucho y no lo olvidaremos nunca. Un fuerte abrazo.

David y Silvia

Fran és un mestre de cerimònies excepcional. Empàtic, simpàtic, excel·lent comunicador i sensible. Unes virtuts que fan  d’ell la persona perfecta a qui confiar el dia més feliç de la teua vida (fins que arribe la descendència, imaginem). Seriós quan toca estar seriós, i amb un gran sentit de l’humor en moments més distendits. Deixà la seua marca de qualitat en la cerimònia. Els convidats van arribar a aplaudir en diversos moments.

Eugeni y Mª Carmen